Sinopsis
Gertrudis (Tula) y Rosa, huérfanas desde la niñez,
han vivido siempre con su tío sacerdote. Tula incita a
Rosa al matrimonio con Ramiro, cuyas atenciones desvía
Tula hacia su hermana. Tras sucesivos partos, Rosa fallece. Tula
asume entonces el papel de madre y tía a la vez. Su sentimiento
maternal se extenderá no sólo a los sobrinos nacidos
de Rosa, sino que acogerá con igual amor a los nuevos hijos
de Ramiro, al que obliga a casar con la inocente Manuela. La muerte
de ambos deja a Tula como progenitora única de todos los
hijos que habitan la casa.
El personaje
Una mujer que se ofrece al esposo en el matrimonio de otra mujer,
una virgen que goza de la maternidad propia gracias a los hijos
de otra madre. Resultaba inevitable que Tula perviviera hasta
nosotros, que traspasara el recinto de la novela que la ubica
y se presentara en toda época como una figura intemporal,
como una mujer siempre reciente cuya existencia estuviera justo
al borde de la nuestra. Tan naturalmente vitales son los matices
de este personaje, que la posibilidad de su realidad humana es
incuestionable.
La tía Tula, de una intimidad impenetrable -“un cofre
cerrado”, la llama Unamuno-, desvela al lector una personalidad
rica en interpretaciones. Mujer de múltiples aristas, entre
las que apuntan a la vez el amor maternal y el rechazo al matrimonio,
el sentimiento piadoso y la hosquedad de carácter, la devoción
a lo divino y el desprecio del hombre; también se conjugan
el estremecimiento más profundo, suscitado por una percepción
repentina del ser humano, y una voluntad inquebrantable bajo la
que se sofoca el reclamo de los sentidos.
Las interpretaciones sobre Tula no cesarán con el tiempo.
Al lector de cada época confunde la convicción de
este personaje, incansable cuando se le reclama el amor maternal.
Todo lo que demuestra Gestrudis, Tula, expresa las inexploradas
razones de los afectos. Y es que una pasión hierve en Tula
con apaciguada continuidad. La maternidad, demuestra Tula, aflora
como un sentimiento; la causa biológica bien puede ignorarse.
La obra
A los cincuenta y seis años, en 1920, Miguel de Unamuno
(1864-1936) escribió “La tía Tula”,
una obra en la que se aprecia el tono espiritual e intelectual
del autor. La precisa concentración de sentimientos humanos,
sin alardes literarios ni detalles de escena, ha permitido que
la obra sobreviva incólume al paso del tiempo.
Bibliografía
La tía Tula. San Manuel Bueno, mártir (1981)
Editorial: Ediciones Akal, S.A. ISBN: 84-7339-562-X
La tía Tula (1983)
Editorial: Editorial Clásicos Roxil, S.A. de C.V. ISBN: 84-89541-22-1
La tía Tula (1986)
Editorial: Salvat Editores, S.A. ISBN: 84-345-8327-5
La tía Tula (1986)
Editorial: Editorial Planeta, S.A. ISBN: 84-320-3953-5
La tía Tula (1989)
Editorial: Ediciones Cátedra, S.A. ISBN: 84-376-0656-X
La tía Tula (1995)
Editorial: Pearson Educación, S.A. ISBN: 84-205-2517-0
La tía Tula (1995)
Editorial: RBA Coleccionables, S.A. ISBN: 84-473-0979-7
La tía Tula. Romancero gitano. Yerma. La casa de Bernarda
Alba (1995)
Unamuno, Miguel de. García Lorca, Federico
Editorial: Salvat Editores, S.A. ISBN: 84-345-9280-0
La tía Tula (1996)
Editorial: Editorial Lucan (Agustín Puig Sánchez) ISBN: 84-922092-0-8
San Manuel Bueno, mártir. La tía Tula (2002)
Editorial: Ediciones Akal, S.A. ISBN: 84-460-1908-6
La tia Tula (2002)
Editorial: Editorial Vision Net ISBN: 84-9770-053-8
La tía Tula (2004)
Editorial: Espasa-Calpe, S.A. ISBN: 84-670-1503-9
La tía Tula (2005)
Editorial: Alianza Editorial, S.A. ISBN: 84-206-3849-8
La tía Tula (2005)
Editorial: Espasa-Calpe, S.A. ISBN: 84-239-1944-7
La tía Tula (2005)
Editorial: Ediciones Altaya, S.A. ISBN: 84-487-1558-6 |