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Sinopsis
La familia Roland acaba de conocer una sorprendente noticia: Juan,
el menor de los hijos, está a punto de recibir una gran
fortuna, herencia de un viejo amigo de la familia. Este acontecimiento
feliz despierta en Pedro, el hermano mayor, una discusión
interior que lo atormentará con difíciles interrogantes.
En su afán por responderse, Pedro descubre que la fortuna
de Juan esconde un antiguo secreto de familia. La relación
familiar, en especial la de Pedro y su madre, se quiebra por causa
de inesperadas acusaciones.
El personaje
Haga el lector de estas líneas un ejercicio de imaginación:
acaban de nombrarle heredero de una enorme fortuna. Usted se ha
convertido en una persona rica. Imagine la situación y
disfrútela. Seguidamente simúle un nuevo supuesto:
su hermano menor, en breve, heredará aquella misma fortuna.
Su hermano será rico; pero usted no recibirá una
sola moneda. Se abre el capítulo de crisis.
Pedro y Juan disfrutaron una misma educación familiar y
la misma habitual satisfacción de la burguesía del
siglo XIX, empinada hacia los privilegios y placeres ostentados
siglos atrás por la nobleza. Ambos optaron también
por parecidos estudios académicos y, con éstos,
por muy parecidas posibilidades profesionales. Pedro abriría
un dispensario médico en la ciudad, El Havre, y Juan, abogado,
ejercería en leyes. Con tan paralelas instrucción
profesional y humana, el futuro de los hermanos compartía
expectativas de éxito personal y social justamente cercanas.
Pero la inesperada fortuna en favor de Juan revelará las
notables diferencias de carácter entre Pedro y Juan; y
en la revelación, el lector descubrirá también
la fragilidad de los lazos familiares y las consecuencias de antiguos
errores personales. La historia aquí contada deja claro
que por encima de la familia existen valores, sino más
importantes, más preferibles.
Cada uno de estos hermanos ofrece al lector un modelo de respuesta
ante las vicisitudes del destino. Por decisión del autor,
estas respuestas se oponen, de lo que resulta, pues, la oposición
inevitable entre los personajes: mientras Juan recibe la herencia
con natural complacencia, anticipando para sí un satisfactorio
futuro, Pedro se atormenta preguntándose las razones de
ese tan imprevisto accidente que, sin ocasionarle perjuicio personal,
lo desfavorece claramente. Real como la vida misma.
Desconfíe, no obstante, el lector. “Pedro y Juan”,
además de la secreta historia familiar que se desvela con
la lectura, encierra otras veladas consecuencias. Y es que juzgar
el talante humano de estos dos hermanos no resulta una tarea fácil.
De los propios valores del lector dependen las valoraciones sobre
la desigual reacción de los personajes.
La obra
Escrita cinco años antes de su muerte, “Pedro y Juan”
(1888) significó para Guy de Maupassant (1850-1893) la
recuperación pública de su capacidad creadora, a
la que, desde unos atrás, amenazaba una incipiente decadencia.
La obra, no obstante, recuperó el afán de originalidad
del mejor Maupassant y hoy se considera una de las más
brillantes creaciones del autor.
Bibliografía
Pedro y Juan. Bola de sebo (1985)
Editorial: Salvat Editores, S.A. ISBN: 84-345-8280-5
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