| |
Sinopsis
Un doble golpe de fortuna favorece al joven Matías Pascual
justo cuando peor lo trata la vida: su familia lo desprecia y
los acreedores lo acosan. Pero la suerte lo enriquece en el casino
y la casualidad quiere que lo confundan con un cadáver
de parecida contextura física hallado junto a su casa.Libre
de responsabilidades, Matías Pascal decide adoptar una
personalidad nueva y desembarazarse de su pasado. Tras varios
años ociosos en los que recorre toda Europa, Adriano Meis,
antes Matías Pascal, encontrará insalvables dificultades
que le impiden seguir viviendo oculto tras una identidad falsa.
El personaje
Matías Pascal y Adriano Meis: ¿uno o dos personajes?
Inteligente, Pirandello. El autor nos cede una impagable ocasión
para que nos formulemos, quizá, la mejor pregunta de nuestra
vida: ¿en qué nos convertiríamos si nuestro
pasado desapareciera? Matías Pascal disfrutó el
privilegio de morir en vida y lo aprovechó hasta que la
muerte propia, o la consciencia de estar muerto para el resto
de la gente, se le volvió insoportable. A veces los lugares
de ensueño resultan parajes inhabitables, las mujeres ideales
rechazan todo aprecio, la suerte ansiada encierra un destino adverso
y fatal. La experiencia de Matías Pascal, a pesar de la
ironía inteligente y el ánimo optimista del personaje,
fracasa.
A Matías Pascal lo eligió la fortuna y, naturalmente,
aprovechó su paso. Ningún lector se negaría
a sí mismo esta posibilidad tan atractiva: enriquecerse
justo cuando nadie lo espera a uno. A partir de aquí todo
consiste en una entera libertad; hasta las condiciones de nuestro
pasado pueden crearse a la medida: “Vivía no solamente
para mi presente, sino también para mi pasado, es decir,
para los años que Adriano Meis no había vivido”.
Matías Pascal, inesperadamente, conoció la emoción
de disfrutar la absoluta ausencia de responsabilidades. Rico,
sin compromiso, libre. Pero la vida, aun la de un difunto, entraña
complejísimas exigencias. La libertad, dice Pirandello,
no existe.
Una libertad ausente de responsabilidad exige la ausencia de memoria
y de pasado. ¿Es posible vivir así? “Sin duda
había sido un hombre misteriosísimo: ni un amigo,
ni una carta, nunca, en ninguna parte...”, se lamenta Matías
Pascal. Y es que el personaje, pensemos si todos nosotros también,
no puede disfrutar de una muerte plena mientras pervive en él
la memoria de lo vivido. La muerte fingida de Matías Pascal,
que lo liberó de la penuria y el compromiso, no acabó
con la capacidad de recordar. Este personaje irónico pero
afable, inteligente y práctico, bien mirado por la suerte,
oculta un espejo en que todo lector, si se atreve a mirar, se
encontraría de cara. Matías Pascal nos sugiere que,
mientras vivamos, las dificultades de vivir nos acompañan
obstinadamente. La paradoja del personaje, la lección de
la lectura, se advierte cuando reconocemos cuánto de gratas
pueden acabar siendo esas dificultades: “¿Me ha parecido
una suerte que me tuvieran por muerto? Pues bien, estoy muerto
de verdad. ¿Muerto? Peor que muerto: los muertos ya no
tienen que morirse, y yo sí, yo estoy todavía vivo
para la muerte y muerto para la vida. En efecto, ¿qué
vida puede ser la mía?”
La obra
Publicada en 1904, cuando Luigi Pirandello tenía treinta
y siete años de edad. La novela supuso un giro en la narración
costumbrista de la época. “El difunto Matías
Pascal” anticipó relatos futuros dotados de profundos
análisis del personaje individual, lo que luego sería
una norma continua en el teatro de Pirandello.
Bibliografía
El difunto Matías Pascal (1986)
Editorial: Alianza Editorial, S.A. ISBN: 84-206-1038-0
El difunto Matías Pascal (1995)
Editorial: Ediciones Altaya, S.A. ISBN: 84-487-0520-3
El difunto Matías Pascal (1998)
Editorial: Ediciones Cátedra, S.A. ISBN: 84-376-1655-7
El difunto Matías Pascal (1992)
Editorial: Editorial Origen, S.A. ISBN: 84-87634-49-4
El difunto Matías Pascal (1995)
Editorial: RBA Coleccionables, S.A. ISBN: 84-473-0374-8
|