Sinopsis
Desde Argel, donde vive, el señor Meursault acude al entierro
de su madre, que acaba de fallecer en el asilo de un lejano pueblo.
A su regreso, el protagonista se relaciona con María, antigua
compañera de trabajo, y con Raimundo, un vecino de modales
violentos que demuestra haberse ganado en Argel peligrosas enemistades.
Durante una mañana de asueto con ambos, el señor
Meursault comete un asesinato. La cárcel, el juicio y la
condena que siguen al delito no parece que perturben su ánimo
apático.
El personaje
Hubiera podido conocérsele otro nombre. Hubiera acontecido
en cualquier ciudad distinta a Argel y el drama solo diferiría
en los detalles de la escena. Todo lo que rodeaba la vida del
señor Meursault podría mudarse en circunstancias
de otra novela sin afectar al ánimo del personaje: “Respondí
que nunca se cambia de vida, que en todo caso todas valían
igual”. Le hubiera acontecido un feliz suceso, en lugar
del inoportuno crimen, y no se le descubriría un gesto
distinto a esa apatía, extraña y verosímil
a la vez, que afectaba al señor Meursault. Un tipo extraño
el señor Meursault; y verosímil también.
Las causas de la indiferencia se apoyan en el mismo desafío
que apremia a la curiosidad: la incomprensión de las cosas
que nos suceden. Saber por qué razones mata el señor
Meursault no parece más necesario que descubrir la causa
de su invariable desinterés por los reclamos de la vida.
El personaje se describe indiferente al afecto, negado a la emoción,
insensible a la culpa. En esta especial condición humana,
cometer un crimen es una posibilidad cierta.
Sucede que cuando a uno nada importa lo que sucede, puede convertirse
uno en causa de cualquier suceso. Se ha confundido a veces el
drama del señor Meursault con una expresión del
absurdo. No parece razonable el desprecio por la confesión
de amor de una mujer o la falta de aflicción por la muerte
de la madre. Pero no hay absurdo en la consecuencia trágica
de una carencia de emociones. Al señor Meursault, antes
de escuchar su veredicto de culpabilidad, lo condena la propia
indiferencia del espíritu, símbolo del desprecio
universal por la existencia ajena. Se puede imaginar la mayor
lección de la obra: el señor Meursault niega que
la literatura hierva sólo al calor de las más intensas
pulsiones humanas. La falta de emoción también puede
convertirse en un acontecimiento dramático.
La obra
“El extranjero”, según algunos la mejor obra
literaria francesa del siglo xx, fue la primera y más famosa
novela de Albert Camus (1913-1960). La obra se publicó
en París en 1942, en plena ocupación alemana. Por
la calidad del texto, cuya sencillez esconde una complejísima
escritura, “El extranjero” no ha dejado de ganar lectores
desde su publicación.
Bibliografía
El extranjero (1997)
Editorial: Alianza Editorial, S.A. ISBN: 978-84-206-6367-8
El extranjero (1995)
Editorial: Ediciones Altaya, S.A. ISBN: 978-84-487-0504-6
El extranjero (1995)
Editorial: Círculo de Lectores, S.A. ISBN: 978-84-226-4957-1
El extranjero (1988)
Editorial: Círculo de Lectores, S.A. ISBN: 978-84-226-2486-8
El extranjero (1989)
Editorial: Publicaciones y Ediciones Salamandra, S.A. ISBN:
978-84-7888-001-0
El extranjero (1988)
Editorial: Ediciones Orbis, S.A. ISBN: 978-84-402-0328-1
El extranjero (1999) [Parte de obra completa: Vol. 5]
Editorial: Editorial Planeta, S.A. ISBN: 978-84-08-46384-9
El extranjero (2005)
Editorial: Alianza Editorial, S.A. ISBN: 978-84-206-3694-8
El extranjero (2001)
Editorial: Círculo de Lectores, S.A.; Galaxia Gutenberg
ISBN: 978-84-226-8737-5
El extranjero (2001)
Editorial: Círculo de Lectores, S.A.; Galaxia Gutenberg ISBN:
978-84-8109-328-5
El extranjero (2002)
Editorial: Círculo de Lectores, S.A. ISBN: 978-84-226-8691-0
El extranjero (2002)
Editorial: Diario El País, S.A. ISBN: 978-84-89669-45-1
El extranjero (2004)
Editorial: Planeta-De Agostini ISBN: 978-84-674-0517-0
|