Sinopsis
Durante la “ley seca” en el Sur de Estados Unidos.
Los jóvenes Temple Drake y Gowan Stevens han sufrido un
accidente de automóvil. El lugar más cercano se
descubre como refugio de una banda de traficantes en alcohol.
Temple, una joven estudiante de diecisiete años resulta
violada y raptada por Popeye, que huye del lugar tras asesinar
al deficiente Tommy. Lee, jefe de los traficantes, es acusado
de la muerte de Tommy, mientras Popeye, tras abandonar a Temple
en un burdel de Memphis, es acusado por un asesinato que no ha
cometido.
El personaje
Al gángster Popeye lo educó una abuela demente y
pirómana. Había nacido con retraso físico
y mental: hasta los cuatro años no andaba y tampoco hablaba.
Calvo hasta los cinco años. Frágil, debil. Impotente.
Popeye de niño se daba a cortar en pedazos pequeños
pájaros y gatos. Popeye de adulto no trocea animales; pero
asesina y ultraja adolescentes. Sigue padeciendo impotencia.
La inicuidad como patología. El asesinato como síntoma.
Popeye, un tipo sórdido y sin escrúpulos, oculta
en su carencia física y humana la oportunidad de la tragedia.
Para otra época y en otra literatura hubieran convenido
al autor un desprecio o una ambición universales. A Faulkner
sirve la impotencia vivida con amargura y el alma que no se aflije
ante el dolor. Se entiende en el traficante una moderna versión
de Edipo o de Don Juan: retorna al hombre el deseo que mata.
Popeye no consigue amar aunque lo ansíe. Una insatisfacción
así, interminable, lo condena a la imposibilidad de compartir
el deseo. Lo inclina a despreciar la vida ajena. Los personajes
de “Santuario” padecerán el exceso de esta
carencia. La vida de Popeye se llena de aspereza humana y se parece
a una vida inútil, causa y efecto comunes de padecimiento.
Sobre la escena, una tragedia. El personaje, aunque secundario,
se descubre como un mito imperecedero, como una versión
nefasta y universal de la impotencia humana. Un mito calvo, curiosamente.
Así tendida la tragedia, no extraña que Popeye se
deje acusar finalmente por el asesinato que otro comete. ¿Para
qué esforzarse en un suicidio cuando puede obtenerse una
ejecución? Dejar que otros te maten: el hábil modo
con que un gángster impotente se suicida.
La obra
Por sugerencia de su editor, William Faulkner (1897-1962) reescribió
y mejoró el manuscrito original de “Santuario, redactado
en 1929 y editado dos años después. En 1931 “Santuario”
obtuvo un inmediato reconocimiento por parte de público
y crítica, lo que permitió a Faulkner conseguir
la fama que no le proporcionaron sus obras anteriores.
Bibliografía
Santuario (1987)
Editorial: Círculo de Lectores, S.A. ISBN: 84-226-2376-5
Santuario (1994)
Editorial: Círculo de Lectores, S.A. ISBN: 84-226-4952-7
Santuario (1998)
Editorial: Ediciones Alfaguara ISBN: 84-204-2411-0
Santuario (1999) [Parte de obra completa: Vol. 4]
Editorial: Espasa-Calpe, S.A. ISBN: 84-239-7038-8
Santuario (2000)
Editorial: Espasa-Calpe, S.A. ISBN: 84-239-1814-9
Santuario (2001)
Editorial: Planeta-De Agostini ISBN: 84-395-9248-5
Santuario (2006)
Editorial: Ediciones Alfaguara ISBN: 84-204-7002-3
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